Cuestión de enfoque

A pesar de los avances teóricos, en la práctica, la gestión de los espacios naturales protegidos continúa sin incorporar de manera efectiva a las personas. Considerar a los seres humanos solamente como culpables de la degradación del medio natural y a los valores naturales, como víctimas de nuestro modelo de desarrollo promueve posturas extremas en las que el diálogo entre los distintos intereses e interesados se vuelve poco constructivo.